Una larga investigación permitió rescatar a Pony, quien era vestida como una mujer.

Allí, hombres de diferentes edades pagaban por obtener placer sexual con el animal, que era sometido a tratos crueles.
Tanto así que después de ser rescatada por las autoridades la orangután huía cuando veía a un hombre.
Pony era sometida a largos y diarios tratamientos de belleza para ser prostituida durante largas noches en las que también había alcohol.
Sin embargo, una larga investigación permitió a las autoridades rescatar a Pony, que ahora ya lleva 15 años viviendo en una reserva natural.

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