Por: Gerardo Lissardy – BBC News Mundo, Nueva York
29 de noviembre 2018 , 11:59 p.m.

Al colombiano Juan Carlos Ramírez Abadía, alias “Chupeta”, le bastó su primer envío de cocaína a Joaquín “El Chapo” Guzmán para conocer las destrezas del mexicano como narco.

En pocos días, dijo Chupeta este jueves como testigo cooperante de la fiscalía en el juicio contra Guzmán en Nueva York, la droga que le entregó en México llegó a su destino final en Los Ángeles, Estados Unidos.

“Fue súper rápido”, sostuvo.

En otras circunstancias, esto podría enorgullecer a un narco.

Pero ante un jurado, los elogios de Chupeta parecen comprometer aún más a Guzmán, que arriesga cadena perpetua acusado de enviar más de 150 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

De hecho, se trató de un testimonio frío y diferente a todos los que se han oído en la corte federal desde que comenzó el juicio este mes.

Por la sala de audiencia de Brooklyn han pasado desde exsocios del Chapo hasta agentes estadounidenses, así como expertos en drogas o lavado de dinero.

Pero Chupeta, con 55 años y un rostro desfigurado por las cirugías plásticas, se presentó nada menos que como alguien que abastecía de drogas a Guzmán: el narco de un narco célebre.

“Tiros en la cabeza y la cara”

Ramírez Abadía fue líder del cartel colombiano del Norte del Valle hasta su detención en São Paulo, Brasil, en agosto de 2007 para ser extraditado a EE.UU.

Entre 1989 y su arresto, esa organización exportó unos 400.000 kilos de cocaína a EE.UU., buena parte de ellos a través del cartel de Sinaloa de Guzmán, dijo Chupeta este jueves.

También admitió sin inmutarse que en ese lapso murieron por orden suya “aproximadamente 150 personas“, incluida una que él mismo asesinó en 2004 con “tiros en la cabeza y la cara”.

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