La sorpresiva muerte del líder del grupo terrorista Estado Islámico, Abu Bakr al-Baghdadi, en una operación de comandos especiales estadounidenses en Siria hizo recordar la acción anterior que puso fin a la vida de Osama bin Laden en 2011 en Pakistán.

Ambos dirigentes terroristas evadieron por mucho tiempo la persecución y los rastreos de Estados Unidos y sus aliados para dar con su paradero, pero al fin sucumbieron en audaces operaciones planeadas con buenos datos de inteligencia.

La muerte de al-Baghdadi fue anunciada varias veces y siempre emergía de sus cenizas con terribles amenazas para todos los que no se acomodaran a la ideología extremista del Estado Islámico.

¿Cómo Estados Unidos encontró a Baghdadi?

Hace alrededor de un mes, Estados Unidos comenzó a recibir inteligencia sobre el paradero de Badhdadi, alguna proveniente de los aliados kurdos, informó el presidente Donald Trump en su conferencia para anunciar la muerte del líder terrorista.

Los funcionarios de inteligencia lograron establecer su posición exacta dos semanas atrás, y el propio Trump conoció de la planeada operación hace tres días.

Según Trump y el asesor de Seguridad Nacional Robert O’Brien, Estados Unidos tuvo que asegurar permisos de Rusia, Turquía e Irak para volar sobre su espacio aéreo.

Trump dijo que la Casa Blanca no reveló a Rusia la naturaleza de la operación, pero dijo a los rusos que “les gustaría”.

¿Cómo se desarrolló la operación?

Ocho helicópteros volaron a poca altura y a gran velocidad en medio de la noche del sábado 26 de octubre desde una base no identificada del Oriente Medio.

En su interior viajaban fuerzas especiales de Estados Unidos y perros militares. Los soldados eran de Fuerza Delta, una de las principales unidades especiales para la lucha contra el terrorismo, a menudo utilizada para capturar objetivos de alto valor.

Trump explicó que la operación en el terreno estauvo apoyada por aviones y barcos militares. Los soldados llevaban también un robot militar que no llegaron a utilizar.

A medio mundo de distancia, Trump y otros altos funcionarios estadounidenses vieron el operativo en tiempo real a través de un video.

Mientras, el resto de Washington se enfocaba en el cuarto juego de la Serie Mundial que estaba a punto de comenzar a unos kilómetros de distancia en el estadio de los Nacionales.

¿Qué sucedió en el terreno?

Al acercarse al complejo donde estaba Baghdadi, los helicópteros cayeron bajo fuego, pero las fuerzas estadounidenses lograron repeler el ataque y aterrizar. Temiendo que la puerta principal del complejo estuviera minada, los soldados derribaron una pared para penetrar.

Residentes de la zona reportaron que vieron los helicópteros volando a baja altura en el horizonte y después comenzó el tiroteo.

Al-Baghdadi huyó hacia una red de túneles y escondites que serpenteaban por el complejo. El corpulento y barbudo extremista vestía un chaleco suicida y llevaba consigo a tres de sus hijos mientras escapaba de las tropas estadounidenses.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, dijo a CNN que las fuerzas especiales demandaron a Baghdadi que se rindiera, pero perseguido por los perros y en un túnel sin salida, el líder terrorista decidió activar su chaleco.

Con él murieron sus tres hijos y el túnel se derrumbó. Trump dijo que Baghdadi “gimió, lloró y gritó todo el camino” hasta su muerte.

La identificación

El cuerpo de Al-Baghdadi quedó mutilado y para encontrar sus restos, las tropas tuvieron que cavar entre los escombros.

Según fuentes del Pentágono, la cabeza de Baghdadi se desprendió casi totalmente de su cuerpo, pero el rosto quedó casi intacto.

“No había mucho de él”, dijo Trump. “Pero había partes importantes que trajeron de regreso”.

Los comandos encargados de identificar a su objetivo tuvieron una primera prueba de que efectivamente se trataba del extremista que fueron a buscar.

Habían llevado muestras del ADN de al-Baghdadi y en 90 minutos confirmaron su identidad para informar a Trump el destino final del hombre más buscado del mundo.

En otras tantas ocasiones circularon rumores sobre su muerte y el líder extremista volvía a aparecer, pero esta vez no hubo dudas.

“Era él”, dijo Trump.

El fin de la operación

El cuerpo de al-Baghdadi no fue lo único que recuperaron las fuerzas especiales estadounidenses.

Trump informó que también se encontraron materiales sumamente delicados sobre el grupo Estado Islámico, incluyendo información sobre sus próximos planes.

Una vez que las tropas estadounidenses se retiraron, aviones de combate dispararon seis cohetes hacia la estructura para derribarla por completo.

De VOA en alianza con Virtual Stereo

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