El presidente Sebastián Piñera anunció el miércoles que Chile ya no será la sede de las cumbres APEc y COP 25 para poder enfocarse en solucionar las demandas hechas por la población en las protestas que convulsionaron al país e incluso obligó a cambiar el gabinete del gobierno.

“Esta es una desición muy difícil que nos causa mucho dolor”, dijo el mandatario durante el anuncio desde el Palacio de La Moneda en Santiago.

“Sentimos y lamentamos los problemas e inconvenientes que esta decisión significará para ambas cumbres”, agregó.

El mandatario anunció la noticia acompañado de los ministros de RR.EE., Teodoro Ribera, y de Medioambiente, Carolina Schmidt. Según dijo, la decisión se basa en “las difíciles circunstancias que ha vivido nuestro país durante las últimas semanas”.

Piñera afirmó que en este momento “nuestra primera prioridad como gobierno es concentrarnos absolutamente en, primero, restablecer plenamente el orden público y la paz social. Segundo, impulsar con toda la fuerza y la urgencia que se requiere la nueva agenda social para responder a las principales demandas de nuestros ciudadanos. Y tercero, impulsar un amplio y profundo proceso de diálogo para escuchar a nuestros compatriotas a lo largo y ancho de Chile”.

Sara Larraín, titular de la organización no gubernamental Chile Sustentable, lamentó la suspensión de la COP25 “porque obviamente es una dificultad más para las difíciles negociaciones climáticas internacionales. Pero por otro lado, comprendemos y reconocemos que en Chile no hay respeto por los derechos humanos para que el personal y los delegados extranjeros vengan a una reunión tan larga, de casi dos semanas, en una ciudad como Santiago, que es la más convulsionada por la crisis social”.

La cumbre del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC) iba a tener lugar el 16 y 17 de noviembre, mientras que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) iba a celebrarse entre el 2 y 13 de diciembre.

Estaba previsto además que la cumbre de la APEC reuniera a una veintena de líderes mundiales, entre ellos el presidente estadounidense Donald Trump y el de China Xi Jinping, en un intento por cerrar un acuerdo comercial de “fase uno” con China.

Desde hace casi dos semanas miles de manifestantes se vuelcan a las calles en Chile en reclamo de mejoras sociales a pesar de la promesa del gobierno de entablar un diálogo ciudadano, un cambio de gabinete dispuesto por el presidente Piñera y la marcha atrás de algunas medidas que desataron las movilizaciones.

Los manifestantes demandan mejores pensiones, salud y educación y rebajas en los servicios públicos, medicamentos, viviendas sociales e impuestos al patrimonio.

Ante esa presión, Piñera apostó por el cambio de ocho ministros, incluidos los más importantes como el del Interior, responsable del orden público, y el de Hacienda y ofreció pequeños incrementos a las pensiones más bajas y al salario mínimo, un alza en los impuestos a los que ganan más de 11.000 dólares mensuales, rebajas en los medicamentos y la electricidad y una disminución de los salarios de los parlamentarios, que oscilan entre los 27.000 y 44.000 dólares al mes

De VOA

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