La cloroquina y la hidroxicloroquina, dos medicamentos de vieja data, podrán tener un segundo uso como alternativa de emergencia para el tratamiento de la covid-19, según autorizó el Ministerio de Salud a los médicos que así lo requieran. Para entender sus alcances, sus riesgos y el porqué de esta decisión es bueno leer este abecé.

Se debe entender, en primer lugar, que hasta el momento no hay una vacuna ni un medicamento efectivo para combatir la neumonía que causa el nuevo coronavirus, que a la fecha ha cobrado la vida de más de 70.000 personas en el mundo.

Sin embargo, algunos medicamentos han mostrado efectividad experimental para apaciguar el desarrollo de la enfermedad o reducir el nivel del virus en el cuerpo.
Entre ellos están la cloroquina y la hidroxicloroquina, fármacos antimaláricos, antiinflamatorios e inhibitorios de algunas acciones del virus dentro de las células que le han dado utilidad, además de antiparasitaria, en enfermedades de tipo autoinmune y a los que se les ha documentado actividad In vitro contra el SARS-CoV-2.

¿Por qué se recomienda?

Hasta el momento, de acuerdo con el consenso de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), la evidencia científica a favor de estos dos fármacos es débil, pero ante la falta de opciones terapéuticas pueden usarse en combinación en pacientes con neumonías moderadas y severas.

En ese sentido, la comunicación del Ministerio de Salud lo que hace es dar un aval a los profesionales de la salud para recurrir a esta terapia si así lo consideran y las características de cada paciente lo permiten.

¿Tiene riesgos?

Sí, como todos los medicamentos. De hecho, tal como publicó este diario la semana pasada, varias investigaciones han advertido efectos adversos en su uso.

La Universidad Nacional de Colombia, por ejemplo, asegura que la cloroquina usada para coronavirus puede causar alteraciones cardíacas, problemas hematológicos e hipoglicemia.

“Los datos existentes sobre la utilización de estos fármacos, pese a que son prometedores, aún deben ser confirmados y de usarse para el tratamiento del coronavirus tiene que ser en un ámbito intrahospitalario y en pacientes con determinadas características”, afirma Giovanny Garavito Cárdenas, doctor en farmacología y docente de la Nacional.

Por su parte, la Clínica Mayo, de Estados Unidos, ha advertido que algunos medicamentos en estudio para el tratamiento del coronavirus pueden producir una muerte cardíaca súbita. Un estudio publicado en Mayo Clinic Proceedings ofrece más detalles sobre los posibles peligros y advierte sobre la necesidad de monitorizar el ritmo cardíaco para evitar que este tratamiento desencadene en arritmias graves, algo que debe ser tratado rigurosamente por el médico.

¿Cómo se puede acceder a los medicamentos?

Solo los médicos tratantes pueden administrar esta combinación de medicamentos a los pacientes afectados por el virus basados en consensos definidos para tal fin en los hospitales donde se encuentran.

Las personas del común no pueden acceder a él. Incluso la semana pasada el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) alertó que el consumo sin prescripción médica puede poner en riesgo la salud y ocasionar efectos adversos graves, especialmente cuando se administran en altas dosis o cuando se mezclan con otros fármacos.

De El Tiempo.Com

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