La captura del colombiano Álex Saab Nain, registrada este viernes en Cabo Verde, desató una carrera contrarreloj entre autoridades de Estados Unidos, Venezuela, e incluso Colombia.

Para el gobierno Trump, que tiene puestos los ojos en el régimen de Nicolás Maduro, Saab es piedra angular de la corrupción y las fortunas ocultas de las cabezas de ese gobierno, al que califica de narcotraficante y cómplice del terrorismo internacional vinculado a Hezbolá y a las exFarc.

De hecho, ya hay acusaciones formales en cortes federales contra Maduro y 14 de sus ‘secuaces’.

“Los más preocupados por esta captura son Maduro y su séquito”, aseguró una fuente en Washington.

“Saab es tan importante en el entramado corrupto venezolano, que su gobierno ya está al tanto de lo que ocurrió en Cabo Verde y están moviendo hilos”, explicó la fuente.

Y agrego que es poco lo que se sabe de las circunstancias de su retención. Tal como lo anticipó EL TIEMPO desde el viernes a medianoche, al parecer Saab se movía en un avión privado y cubría la ruta Rusia – Irán. Y terminó en Cabo Verde para cargar combustible y moverse a otro país.

Lo que sí tiene claro el FBI es que el colombiano es el camino para llegar a los negocios turbios de Maduro y a depósitos de oro, y dólares en el exterior.

La primera en asegurar que Saab era el principal testaferro de Maduro fue la fiscal venezolana en el exilio Luisa Ortega, que entregó nombres de empresas y socios.

Aunque Saab amenazó con demandarla, la única acción que adelantó fue la de trasladar el negocios de las llamadas cajas Clap -subsidiadas por el gobierno de Venezuela- a Turquía, a donde poco después llegó Maduro de visita.

Dependiendo las razones de la retención del colombiano hay tres caminos jurídicos.

Si fue por la circular azul de la Interpol que pidió Estados Unidos cuando lo incluyó en la Lista Clinton, los agentes del FBI que le respiraban en la nuca pueden pedir su extradición. Pero fuentes señalan que no hay tratado entre Cabo Verde y el gobierno de ese país.

Por eso Venezuela podría terciar y entrar a reclamarlo, a manera de deportado, por los nexos financieros con ese país.

De hecho, Colombia tendrá chance de entrar en ese tablero y pedir que sea enviado al país por su calidad de nacional y tener un proceso abierto por lavado de activos que esta semana generó la incautación de su mansión en Barranquilla y de otros predios, avaluados en 35.000 millones de pesos.

Por ahora, son más los interrogantes que las certezas sobre la situación de Saab.

El temor es que Saab se pueda escapar, como ya sucedió con el general en retiro Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, capturado primero en Aruba y luego en España.

De El Tiempo.com

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