Noticias RCN habló en exclusiva con una de las mujeres que denuncia haber sido víctima de presión y acoso sexual en la sala disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura.

La mujer a quien identificamos como Victoria, porque prefiere reservar su verdadera identidad, señala que los días trabajando en los despachos judiciales eran un infierno y que siempre se enfrentaba a comentarios incómodos y propuestas sexuales y subidas de tono.

“Cada uno de los días que viví en la sala disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura sentía que era literalmente un infierno. Siempre al entrar al despacho había un comentario morboso, incómodo y desobligante. Por regla general, al entrar a los despachos de los magistrados debíamos cerrar la puerta y en ocasiones el magistrado aprovechaba el momento del saludo para tomarnos a las funcionarias por la cintura, estando casi siempre, la mayoría de los días, sometidas a todo tipo de tratos y saludos incomodos e inapropiados”, relata.

Cuenta que se sentía acosada y presionada, pero no era la única. Según relata, sus compañeras también eran objeto de este tipo de conductas. Cuenta que altos funcionarios de ese tribunal les hacían contantemente invitaciones e insinuaciones con el propósito de terminar en encuentros más íntimos.

“Uno de los magistrados exigía a sus funcionarias que viajaran con él a realizar diligencias judiciales, pero siempre a lo largo del viaje, cuando ya empezaba la noche, había llamadas telefónicas por parte del magistrado para que la funcionaria fuera a la habitación. Por supuesto en ese escenario propiciar cualquier comentario o situación de acoso”, dice.

Lo peor de todo es que no acceder a esa presión podría terminar, según su testimonio, en un insostenible acoso laboral.  Es por eso que uno de los mayores actos de valentía que ella tuvo fue renunciar a su cargo: quedarse sin trabajo, pero conservar la dignidad.

Victoria, quien hoy se atreve a hablar en los medios de comunicación, es fuerte, pero al mismo tiempo esta aterrorizada. No ha puesto la denuncia formalmente porque cree que el fuero del que gozan los magistrados deriva en impunidad para ellos y revictimización para las mujeres.

No existe ningún tipo de garantía para que las mujeres que somos víctimas de acoso podamos denunciar en condiciones de seguridad. Es claro que guardar silencio parece ser la opción más viable”, afirma.

Noticias RCN buscó a los magistrados de la sala disciplinaria de la Judicatura, pero prefirieron no referirse al tema y recordaron que ya dieron traslado de las denuncias a la Comisión de Acusación para que allí se adelanten las investigaciones del caso.

De RCN

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