El jueves durante un evento en Bogotá, la exguerrillera y actual senadora Sandra Ramírez le propuso un abrazo de reconciliación a una de las víctimas, Carmenza López, sin embargo, ella le respondió de manera contundente que primero quería saber la verdad sobre el asesinato de su esposo y más adelante se podría llegar al perdón.

En diálogo con Noticias RCN, Carmenza relató que su esposo Guillermo fue secuestrado en noviembre de 2008 en Sumapaz, al parecer, por el frente 53 de las Farc. Días después los llamaron para que fueran a recoger un cadáver.

“En este momento lo que se quiere saber es si en realidad lo que nos entregaron es él y cuál fue la razón para que este grupo hiciera tanto daño y en especial a Guillermo, a toda su familia y a una comunidad en general”, dijo.

Reiteró que hasta que los exmiembros de las Farc no le digan la verdad de lo que sucedió con su esposo no podrá llegar ese abrazo.

“En el momento que ellos se sienten con nosotros y nos digan la verdad de todo esto, por qué lo hicieron, cuál fue la razón para que acabaran con Guillermo, el día en que ellos nos digan a nosotros esa verdad, nos puedan reparar un poquito y que nosotros tengamos un poquito de paz, quedaremos tranquilos”.

Carmenza les pidió que digan la verdad como lo prometieron en el proceso de paz. Además, señaló que el proceso para tener justicia no ha avanzado.

“El proceso prácticamente no ha avanzado. Se está iniciando ya el trabajo con la Comisión de la Verdad y con la JEP. Esperemos a ver si poco a poco podemos llegar a una verdad y qué fue lo que pasó porque eso está impune”.

Relató que ha tenido que sacar adelante a sus hijos sola porque no ha recibido apoyo de nadie y señaló que aún no tiene respuesta sobre una demanda que interpuso contra el Estado.

“Que al menos eso me ayude para que mis hijos puedan estudiar. Se han presentado tantas situaciones que me siento a veces frustrada. No les puedo ayudar a ellos para que sigan adelante y yo creo que esto no solamente pasa conmigo si no pasa con muchas víctimas”.

Añadió que, aunque la localidad de Sumapaz vivió la violencia, sus habitantes no han tenido reconocimiento individual ni colectivo. Aseguró que para las víctimas no hay oportunidades ni de educación ni de empleo.

“Si ellos como victimarios hubiesen pensado en todo el daño que hicieron, en especial a las familias, a los niños que les quitaron una oportunidad de poder estudiar, de poder seguir adelante (…) además no hay oportunidad laboral para las víctimas, a las víctimas no nos dan esas oportunidades, hay que luchar para conseguir un empleo porque esto no ha sido nada fácil”.

De. RCN.com

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