La justicia de Ecuador confirmó, en última instancia, la condena a ocho años de cárcel contra el expresidente Rafael Correa (2007-2017) por presunta corrupción.

Un tribunal de la Suprema Corte Nacional de Justicia (CNJ) “por voto de mayoría rechaza los recursos de casación interpuestos por los recurrentes, y ratifica la sentencia por cohecho” dictada en abril contra Correa y una decena de excolaboradores, según indicó la Fiscalía.

El exmandatario, quien vive en Bélgica desde 2017 y fue juzgado en ausencia como permite la ley, dijo a través de Twitter “finalmente lo lograron. En tiempo récord sacan sentencia ‘definitiva’ para inhabilitarme como candidato”.

“No entienden que lo único que hacen es aumentar el apoyo popular. Yo estaré bien. Denle toda la solidaridad a perseguidos allá. Recuerden: a lo único que nos condenan es a vencer”, agregó.

La sentencia, confirmada en julio, fue ratificada en última instancia en una casación planteada por Correa, quien es candidato a la Vicepresidencia por una coalición de izquierda.

Una vez que la condena se ejecute, tras un pedido de aclaración que todavía puede interponer su defensa y que puede demorar varios días pero no cambiar el fondo de la decisión, el exgobernante quedará inhabilitado de por vida para elecciones populares al ser sentenciado por cohecho, como establece la Constitución para ese y otros tipos de delitos.

La CNJ asegura que Correa y varios de sus excolaboradores recibieron sobornos a cambio de contratos con diversas empresas, entre las que en su momento fue mencionada la brasileña Odebrecht, aunque la Fiscalía se abstuvo de investigar a la constructora.

El expresidente, de 57 años y quien sostiene su inocencia, fue vinculado al caso por 6.000 dólares que ingresaron a su cuenta bancaria y que alega que eran de un préstamo de un fondo de su partido.

Las penas por peculado, cohecho, concusión y enriquecimiento ilícito son imprescriptibles en Ecuador.

El presidente Lenín Moreno, su exaliado y sucesor, promovió además reformas para prohibir la reelección por más de una vez, lo que para los detractores de Correa, quien había impulsado la reelección indefinida, incluso lo imposibilita a aspirar a otros cargos.

Sobre Correa, quien dice que afronta una treintena de juicios en Ecuador, pesa otra orden de prisión para ser procesado por el secuestro en Colombia de un opositor ecuatoriano en 2012, delito por el cual no puede ser juzgado en ausencia.

De: RCN.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *