Los hermanos Álvaro Uriel y Robin Alirio Castro Gómez fueron capturados en medio de una operación adelantada por la Fiscalía General y la Policía Judicial, Dijín, con el objetivo de ser extraditados a Estados Unidos.

La operación contó con el apoyo del Buró Federal de Investigaciones, FBI, que les venía siguiendo los pasos desde 2017. Los hermanos son requeridos por la  Corte del Estado Medio de la Florida por los delitos de narcotráfico y concierto para delinquir.

Álvaro Uriel, de 39 años y Robin Alirio, de 34, son considerados por las autoridades como ‘narcos invisibles’, que mantenían una estrecha sociedad para el envío de cocaína con el cartel mexicano ‘Jalisco Nueva Generación’.

En 2007, fue capturado en aguas internacionales – en una operación adelantada por el FBI y Guardacostas norteamericanos –  Robin, conocido con el alias de Gordo, transportando en una lancha rápida 1.675 kilos de cocaína.

‘Gordo’, pagó 10 años de prisión en Estados Unidos, y a su regresó a Colombia, de acuerdo con la Dijín, siguió delinquiendo.

“Para esa época su hermano Álvaro, conocido como ‘Machete’,  ya había consolidado un emporio criminal en Nariño. Construían semisumergibles para el envío de la cocaína a México, y de allí, a EstadosUnidos”, dijo a EL TIEMPO la investigadora de la Dijín que estuvo al frente del caso.

Para esa época su hermano Álvaro, conocido como ‘Machete’, ya había consolidado un emporio criminal en Nariño. Construían semisumergibles para el envío de la cocaína

Los investigadores establecieron que los hermanos llevaban una vida llena de lujos y excentricidades. Casas y fincas lujosas, camionetas de alta gama, joyas y relojes finos hacían parte de sus propiedades. Eran asiduos visitantes – los fines de semana – al Lago Calima donde realizaban grandes fiestas con familiares y amigos.

‘Machete’, jefe de la organización, vivía en un exclusivo conjunto de Ciudad Jardín, al sur de Cali. Desde allí, coordinaba los envíos de cocaína, entre 2 y 7 toneladas mensuales.

Entre tanto ‘Gordo’, se fue a vivir a San Juan de la Costa, una vereda ubicada a dos horas de Tumaco, en Nariño.

En San Juan de la Costa los hermanos tenían su propio astillero para fabricar los semisumergibles que enviaban cargados de cocaína“, señaló la investigadora, quien resaltó ‘Gordo’ había mandado construir una suntuosa casa en el lugar.

Los hermanos Castro desconocían que estaban bajó el radar del FBI y de las autoridades colombianas, y sellaron su suerte con la reinauguración de una discoteca en San Juan de la Costa.

Mexicanos de rumba

“Con los agentes del FBI se procedieron a la utilización de técnicas especiales, agentes encubiertos, vigilancias y otro tipo de ayudas técnicas que nos permitieron establecer que la noche de la reinauguración de Disco Club Salsa, los hermanos Castro se reunieron con varios emisarios mexicanos que viajaron para la fiesta“, aseguró la investigadora de la Dijín.

“Atentos para atender a los jóvenes de México, lo que pidan. Lo mejor para ellos”, se escucha en una de sus conversaciones.

La reinauguración de la discoteca se realizó el 31 de octubre, se publicitó por las redes sociales, y se presentaron varios cantantes de salsa que viajaron desde Cali.

Paralelo a ello, los investigadores establecieron que los hermanos terminaron peleados días después, ya que ‘Gordo’ confirmó que ‘Machete’ estaba haciendo envíos de cocaína sin contar con él.

De igual forma, una semana antes de su captura – el primero de diciembre – se les hundió una lancha go fast- cargada con 2.000 kilos, que los dejaron en problemas con sus socios mexicanos.

Los Castro Gómez fueron traslados a Bogotá, a la cárcel la Picota, donde esperan que sea aprobada su extradición a EE.UU.

De: El Tiempo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *